Dueños de la noche fuimos, entre besos y caricias nos perdimos y con cada beso siento que eres dueño de mi destino, dueño de mi camino. Amor querido, amor prohibido, no sigas que me enamoro, que me aferro, que miedo! No sigas te lo pido que mi corazón quedarà herido, pero si lo haces, quièreme, cuídame, quédate.